Néstor Abad: «En el Europeo únicamente me propuse disfrutar»

Néstor Abad es sinónimo de lucha, garra y coraje. A sus 30 años, es una de las principales referencias de la gimnasia artística masculina española. Así lo refleja en cada competición y el último Campeonato de Europa, celebrado en Antalya este mismo mes de abril, no ha sido una excepción, a pesar de los contratiempos. En tierras turcas, el gimnasta alcoyano estuvo presente, una vez más, en la final all around y, además, disputó su primera final por aparatos en un Europeo absoluto en barra, terminando 13º y 4º, respectivamente.

Un Campeonato de Europa difícil de afrontar después del accidente que sufriste, junto al equipo nacional de gimnasia artística, en marzo en Portugal. ¿Cómo estabas mentalmente al llegar a Antalya?

Mentalmente no me sentía nada preparado. Fue difícil. Tuve una pequeña crisis, pero gracias a mis compañeros, que confiaban más en mi que yo mismo, todo salió mucho mejor de lo que esperaba. No afectó tanto físicamente, ya que la carga de trabajo ya estaba acumulada y no pasaba nada por parar una semana. Impactó más psicológicamente, porque necesitas tocar los aparatos y sentirte bien. Me faltó eso.

Entonces, ¿con qué objetivo llegabas al Europeo?

Me propuse únicamente disfrutar de la competición. A veces haciendo eso te sale mucho mejor que buscando un objetivo sin sentirte bien.

¿Y disfrutaste?

Mucho. El objetivo se cumplió. (Risas)

Conseguiste el pase a las finales de all around y barra, pero destaca esta segunda: tu primera final de aparatos absoluta. ¿Te quitaste esa espinita después de tantos años de carrera? 

Me pilló un poco por sorpresa porque fui a disfrutar. Ni siquiera estuve mirando el resultado en el que iba a quedar ni estaba pendiente de las notas. Fui a hacer mi ejercicio, lo hice bien y me metí en la final de aparatos. No fue un momento que estaba buscando, pero sí algo que celebrar.

En la final de barra, fuiste el cuarto gimnasta en salir. Antes de ti, Robert Tvorogal y Krisztofer Mészáros no pudieron clavar sus ejercicios. ¿Cómo afrontas el ejercicio viendo que tus rivales están fallando?

Quizá si fuera una competición de equipo y fueran mis compañeros, sí me hubiera afectado un poco. Sin embargo, al ser una competición individual, tú vas a mostrar tu trabajo. No hay más misterio. Da igual que los otros fallen o no.

Tú sí clavaste tu ejercicio (13.666). De hecho, fuiste el gimnasta con mejor nota de ejecución en la final. Cuando completas tu trabajo y te colocas en segunda posición provisional, ¿se te pasa el podio por la cabeza?

Soy una persona bastante realista. Viendo que los cuatro que tenían que competir eran súper especialistas, solo quedaba esperar a ver qué tal lo hacían y desearles suerte.

Muchas veces se dice “no he perdido un podio, he ganado un cuarto puesto”. ¿Estás de acuerdo?

Es una medalla de chocolate. No te voy a engañar, me dio rabia. En ese momento pierdes la medalla. Te acaba de ganar una persona y tú te quedas en cuarto lugar. En el momento afecta, pero una vez lo procesas, piensas: “bueno, estás en una final. He terminado cuarto, he hecho buen ejercicio, era mi primera vez en un Europeo absoluto…”. Estoy satisfecho. Es para celebrarlo.

Entonces, ¿qué balance general hace Néstor Abad ahora en frío?

Para las condiciones en las que fui mentalmente, creo que tengo un margen de mejora muy grande. En la final de all around tuve dos fallos en salto y suelo. Si sumamos dos puntos más en la final all around, estaría dentro del ‘Top 10’. Me la jugué un poco. Pienso que voy por buen camino con el trabajo que estoy haciendo. Todo puede salir mucho mejor de lo que pienso, en realidad.

¿Hay algún nuevo ejercicio que esté entrenando Néstor Abad para este año?

Un salto blanik. Quería haberlo presentado en el Europeo, pero tras el accidente no lo pude entrenar como me hubiera gustado y no me sentí seguro para presentarlo. Lo tengo pendiente. Me gustaría llevarlo al Mundial. Antes, en junio, hay una Copa del Mundo. Es probable que lo presente ahí, veremos cómo sale y si me siento seguro de cara al Mundial.

El Campeonato del Mundo es una fecha marcada en rojo… Los nueve mejores equipos, sin contar China Japón y Reino Unido, que ya están clasificados, conseguirán plaza olímpica para los Juegos de París. ¿Hay ganas de luchar por estar en tus terceros JJOO?

Me apetece mucho estar en el Mundial y hacer una buena competición con el equipo. Vamos a tener que entrenar muy duro, pero tenemos mucha ilusión. Veo bastantes opciones de conseguir la clasificación, pero hay que darlo todo. No es ir a competir y ya está. Es ir y demostrar que somos de los mejores. Aquí nadie regala nada.

Por tanto, ¿qué objetivo te marcas para lo que queda de temporada?

Mis objetivos están centrados en el Mundial. Quiero clasificar por equipos y ser finalista en el all around. Meterme entre los 10 mejores sería increíble… y si consigo una final por aparatos me corono.

El año pasado te diagnosticaron una miocarditis moderada que te mantuvo lejos de la competición durante varios meses. Reapareciste en junio, ¿en qué ha evolucionado desde ese momento Néstor Abad?

Más que evolucionar, te diría que tengo una mentalidad diferente. Me tomo la vida de otra forma. Supuso un antes y un después lo que me pasó en el corazón. Me ha ayudado mucho a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y a no darle tanta importancia a otras cosas.

Durante tu carrera, te has encontrado con muchas piedras en el camino, ya sean temas de lesiones o este mismo del corazón. ¿Has tenido que trabajar mucho el aspecto mental?

Lo he tenido que hacer por naturaleza. Siempre me he encontrado con contratiempos. Vengo entrenado el aspecto psicológico desde hace tiempo.

¿Es más importante el trabajo mental que el deportivo?

Es muy importante. Si sabes compaginarlo todo, es increíble. En mi caso, siempre tengo altibajos. Me gustaría llegar a controlarlo, pero es necesario tenerlos para saber cuando estás abajo y cuando arriba. Lo peor del deporte es que provoca mucho estrés y hay que aprender a controlarlo.

Muchas veces, si no se vive la competición desde dentro no se tiene en cuenta…

La gente que opina de las competiciones no sabe el trabajo que hay detrás. Solo lo ven como una competición, pero el deportista se prepara mucho tiempo y muchas horas durante todo el día para eso. Cuando te sale mal no es porque lo hayas querido, simplemente puede haber pasado cualquier cosa que lo haya provocado. Igualmente pasa si sale muy bien, que muchas veces se le atribuye el éxito al deportista y no es solo suyo.